El Puente es una institución que cuenta ya con más de 20 años de trabajo.

Su nacimiento fue un modo de responder a una pregunta que tuvo el estatuto de tal, a partir de que fue tomando a algunos en la particularidad de sus intereses:

¿Cómo generar un espacio de trabajo para niños y jóvenes que no toleran la exigencia de adaptación al sistema, y que circulan de lugar en lugar portando un decir (en ocasiones marginal o loco, o inadaptado o mudo) que exige ser escuchado y puesto a circular?  Niños y jóvenes que, sin más, se los llama discapacitados, anormales, con necesidades educativas especiales, autistas, psicóticos, o en el mejor de los casos locos, sin caer en la cuenta del peso que incluyen esas denominaciones, sin sopesar el destino que configuran, poniendo sobre el niño y el joven todo el peso de su diferencia, sin tomar en cuenta lo que de cada uno de nosotros está implicado en la misma.

Los diferentes dispositivos de trabajo y proyectos abiertos durante este trayecto, han sido los modos que hemos ido encontrando de dar acogida a esos decires, a sabiendas de que el interrogante debe permanecer abierto. De escuela a ¿qué escuela?, de la pedagogía a la clínica y vuelta, una y otra vez.

En cada una de estas casas y proyectos que sostenemos, se intenta armar dispositivos de trabajo que permitan dar acogida a los portadores de un decir en ocasiones extraviado o errante o vaciado de sonidos. Decir errado o que yerra y que recibe, en sus diversos modos, la exigencia de adaptarse, sea por vía de su silenciamiento o por la vía de su exclusión en tanto caras de la misma exigencia.

Con relación a esta demanda que no cesa de ser sentencia, que podríamos llamar social o discursiva en los términos en que Foucault define un discurso, intentamos hacer espacio para la fundación de un lugar en donde esos modos inadaptados de la palabra puedan circular y que a la vez no se excluyan, lo que, no obviamos, resulta paradojal. Sin sostener que la inadaptación sea efecto de una causa social, estamos advertidos que el modo en que sea acogida no será sin consecuencias respecto de su evolución.